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jueves, 2 de abril de 2009

Lo desconocido


Hace ya bastantes meses me despedía por un tiempo de todos vosotros con un post encabezado por unos versos de Rilke. Unos versos que, precisamente, hablaban de la despedida.

Si siendo aún muy joven me sentí atraída por la poesía de Rilke y nunca he dejado de admirarla, de revisitarla desde entonces, es por su inigualable capacidad para retratar en imágenes lo esencial de la condición humana. Sus inconfundibles metáforas y símbolos poéticos plasman, para mí, una profunda reflexión sobre el enigma que representa nuestro existir sobre el mundo, en el mundo, a distancia del mundo. Un enigma que, en lo fundamental, consiste en que eso que por fuerza es para nosotros lo más íntimo y cercano, lo más inmediato y familiar, nos resulta a la vez lo más extrañamente lejano, lo más extrañamente borroso. Nada tan complejo, tan inagotable en su complejidad, como tratar de comprender lo que somos. Nada se nos escurre tan vertiginosamente entre los dedos cuando pretendemos apresarlo como la naturaleza de nuestra propia existencia. Algo que tiende a desdibujársenos en el cotidiano transcurrir de nuestros días y que los poemas de Rilke quieren iluminar una y otra vez.

La despedida de la que habla allí Rilke no es la despedida de quien dice adiós y se ausenta por un tiempo antes de un nuevo reencuentro. Se trata de la despedida de un adiós definitivo, la despedida de quien sabe que aquello de lo que se despide nunca volverá. Pero ésta es, según los versos de Rilke, la única y verdadera forma de despedida que como humanos nos compete. La otra, la provisional, tan sólo representaría su reflejo deformado, una suerte de apariencia encubridora de ella. O mejor, una ficción construida sobre la base del olvido de aquella primera y más original despedida: el olvido de que nada retorna idéntico a lo que fue. De que, por tanto, no hay retorno alguno en nuestras vidas. Lo que ante nosotros se alza bajo la máscara de ese presunto retorno no es más que el invariable sobrevenir de lo desconocido.

Vivir siempre en despedida, llevar grabado en el rostro el gesto del que se marcha sin poder evitarlo, significa que no hay lugar ya transitado por el que nos sea posible volver a caminar. La inviabilidad del regreso se nos impone con cada nueva zancada. Conforme vamos avanzando, el suelo pisado se evapora bajo nuestros pies. Sin embargo, el hecho mismo de que sintamos la necesidad de despedirnos, de que no logremos seguir caminando hacia adelante sin echar la vista atrás y detenernos para decir adiós, delata que, fueran cuales fueran nuestros pasos, tanto si acariciaron nuestros pies como si los cubrieron de magulladuras, algo en nosotros lamenta el esfumarse de ese suelo que desaparece. Lo acontecido se ha perdido para siempre. También aquello que fuimos durante su acontecer. Y por esa pérdida hacia la que la memoria nos gira, en la que el recuerdo se detiene y demora, nos sabemos más cerca de la muerte, más próximos a la despedida última. Sólo el animal, dice Rilke en otros versos del poema que citaba, se halla libre de muerte. A ella sólo nosotros la vemos. Por la misma razón por la que pareciera que alguien nos volvió del revés: porque es la conciencia reflexiva ausente en el animal, nuestro estar volcados hacia afuera desde el adentro que nos desdobla, lo que nos sitúa de continuo frente a la oscuridad de la muerte y nos impulsa a mirar atrás con nostalgia.

Antígona y yo nos encontramos ahora unos meses más cerca de la muerte. Como todos vosotros. Todos nosotros nos hemos despedido definitivamente de lo acontecido en esos meses, también de lo que fuimos durante su acontecer. Pero en nuestra despedida de entonces, la de Antígona y la mía, quisimos acogernos a esa ficción del adiós provisional que permite anunciar el futuro reencuentro con lo ya alguna vez sido. Pues bien, el momento de ese reencuentro ha llegado. Y con él nos lanzamos al encuentro de lo desconocido que en verdad supone.

Aunque, si pensamos con Rilke, ni Antígona ni yo podemos ser las mismas, me temo que, para bien o para mal, seguimos pareciéndonos mucho a las que ya conocéis. Creo que este post, con el que resucitan nuestras antiguas obsesiones, es ya buena prueba de ello :) Pero veremos qué nos depara eso que aún es desconocido y que hoy empieza a serlo un poco menos.

domingo, 5 de octubre de 2008

Batirse en retirada


"¿Quién nos volvió del revés, para que siempre,
por más que hagamos, tengamos el gesto
del que se marcha? Igual que ése, en el cerro
último que le muestra el valle entero
otra vez, se gira, se detiene, y se demora:
así vivimos, siempre en despedida"

"Elegías de Duino", Rainer Maria Rilke.

No, señoras y señores, no esperen hoy reflexiones abstrusas ni enrevesadas metáforas bajo un título que daría mucho de sí pero que en esta ocasión sólo pretende servir de anuncio: me retiro de este espacio virtual por una temporada cuya duración bien podría reducirse a unas pocas semanas o acabar prolongándose. Difícil anticiparlo en estos momentos.


Hay un enemigo, sí, no por abstracto e intangible menos claro y definido, forzando esta retirada. Un enemigo que siempre ha estado muy presente, de diferentes maneras, en la escritura que alimenta este blog. Todos ustedes lo conocen perfectamente. Lo sufren y batallan con él a diario. En efecto, lo han adivinado: es el Tiempo. Un Tiempo de cuyo carácter limitado siempre he tenido plena conciencia y que ahora, en su cortedad, en su limitación, en sus horas siempre contadas, reclama ser llenado con otras ocupaciones que habrán de reemplazar a las que sostienen esta página. Ojalá fuera posible dilatar el Tiempo a placer. Pero no lo es. O yo, desde luego, no he encontrado todavía la forma de hacerlo.

Sobre el papel rayado de una libreta que suelo llevar conmigo quedan los garabatos de un post a medio escribir, anotaciones e ideas para futuros post que todavía quieren ser escritos. Llegará el día en que vean la luz, de eso no me cabe duda. Pero hasta entonces deben permanecer ahí, en silencio, a la espera de que éste mi Tiempo tirano les regale, nos regale, a ellos, a Antígona y a mí, el segmento adecuado de su transcurrir que su nacimiento y puesta en diálogo con ustedes precisa.

Huelga decir que voy a echarles de menos. Háganme el favor de cuidarse mucho hasta mi regreso.

Los besos, por supuesto, a raudales.

miércoles, 27 de junio de 2007

Pienso luego bloggeo


Del "pienso luego existo" cartesiano al "pienso luego bloggeo" que da título a este post media la distancia no sólo de unos cuantos siglos, sino de un mundo ciberespacial que el señor Descartes nunca hubiera podido intuir ni mucho menos anticipar. O tal vez sí. Porque si fue capaz de postular un genio maligno que hizo necesaria la consabida sentencia para librarnos de la disolución en la pura nada, quién sabe si no soñaría también, en sus sueños más estrambóticos, con conexiones virtuales, pantallas luminosas y pensamientos cifrados en grafías exactas.

Poco después llegaría quien afirmara que somos mónadas sin ventanas. Y tal vez por eso hubieron de inventarse estas otras ventanas, en un intento por llevar la contraria a esa afirmación tajante de solipsismo que, aunque tal vez cierta, no deja de sumirnos en la angustia.

Disculpadme la digresión, tantos días sin conexión debían tener sus consecuencias, y trataré de ir al grano.

Me llega de manos de NoSurrender algo así como un premio que a su vez implica deberes y obligaciones. Como todos los premios, obviamente, y en el caso de la blogosfera la obligación y el compromiso siempre se traducen en forma de meme. El premio, cuyo símbolo adorna el comienzo de este post, se concede al parecer a aquellos "blogs que hacen pensar" y exige a su destinatario dar testimonio de cinco blogs que, a su juicio, cumplan con esa misma condición.

Me pregunto si hay algún blog que no haga pensar a quien lo lea. Por más que los pensamientos que evoque se disfracen de lubricidad o risas, de lascivia o frivolidad, de crítica o incluso de puro rechazo. Buena pregunta para el señor Descartes si cabe leer sin pensar. Por mi parte dudo que sea posible. Como también dudo que sea posible leer y pensar sin el corazón.

Y como nuevamente me pierdo y no es mi intención suscitar un debate sobre problemas de indiscutible calado, me centraré -a ver si lo consigo ya de una vez- en lo que se me demanda y os contaré algo acerca de los blogs que a mí particularmente me hacen pensar. Como apuntaba k, no hace falta decir, pese a que lo diré igualmente, que suscribiría plenamente muchos de los premios ya concedidos, contando, por supuesto, con el otorgado al blog cuyo autor ha tenido a bien mencionarme. Pero no es cuestión de entrar en un círculo de repeticiones y recurrencias, y dado que el número de blogs a señalar es limitado, premiaré, con este poder que se me brinda, a algunos de los blogs que leo que aún no han recibido la etiqueta del Thinking Blogger Award. Huelga decir asimismo que aquí serán todos los que están pero no estarán todos los que son, de manera que, quien no se vea premiado en este post, atienda a lo que acabo de apuntar acerca del inevitable entrelazamiento entre lectura y pensamiento y saque, en buena lógica, sus conclusiones. Y ahora sí, vamos a ello:

Si yo fuera tu gel de ducha: Más allá del cariño que pueda sentir por este blog, el que me descubrió la existencia de la blogosfera y me incitó a formar parte de ella, creo que su valía reside en su capacidad para fundir experiencias muy íntimas y personales con momentos de reflexión grave, presentación de canciones y grupos musicales poco conocidos pero siempre interesantes con experimentos literarios, biografía erótica con erotismo imaginado. Hay muchos blogs de sexo pero en éste no hay peligro de vulgaridad, pues todo lo relativo a ello se escribe desde el respeto y una honestidad inusual por estos espacios.

Takolandia: Un blog ecléctico, escrito a dos voces, que juega con la cercanía y la distancia, con la narración en clave de acontecimientos que se intuyen personales y la fantasía más surrealista. No faltan en él el sentido del humor y la crítica ni tampoco el gusto por la investigación sobre asuntos a primera vista triviales pero en el fondo enjundiosos. Tako y Sir Villet forman una pareja literaria de estilos diferentes y bien definidos, pero siempre, como en toda pareja que pretenda mantenerse en el tiempo, bien avenidos.

Déjà vie: Este blog colorista y estéticamente muy cuidado destaca porque la concisión de sus escritos, buscada y lograda con acierto, nos abre a un mundo donde la realidad y la ficción se entremezclan con sensibilidad, sentido lúdico y un amor por la belleza palpable en todos sus rincones. Las estupendas fotografías de su autora revelan una mirada atenta, observadora y tienden a reafirmar aquello de que una imagen vale más que mil palabras. También, por supuesto, a la hora de motivar el pensamiento.

AnA dentro de su gAtA: Como su propio nombre indica, la casa de Ana tiene un aire felino y cuando uno entra oye un suave ronroneo. Creo que no me equivocaré si digo que se trata de una casa acogedora edificada sobre interrogantes. Interrogantes acerca del amor y el deseo, de la ética y la política, del desconcierto que habitamos y el acto mismo del preguntar. Una casa cuya propietaria se muestra con valentía y nos invita a pensar y a dialogar sobre temas que a nadie dejan indiferente con una seriedad a veces gótica pero nunca frívola. Tú ya sabes a qué me refiero, Ana ;)

En los árboles: Pasearse por este bosque tan personal es toda una experiencia de luces y sombras, de calidez y de frescor, de cantos de pájaros y murmullos de hojas caídas. Hasta las tormentas cobran un halo especial gracias al estilo inconfundible y endividiable de su autora, tan directo, tan visceral, y al tiempo tan literario. Con él transforma la cotidianidad vivida en un cuadro impresionista en ocasiones tan crudo como la vida misma, pero por ello mismo tremendamente atractivo. Es un blog de carácter, fuerte y recio como los árboles más curtidos por la vida a la intemperie.

Repasemos. Veo que me he pasado por el Arco de Triunfo lo que NoSurrender llamaba la cuota genital. Poco me importa e incluso me sugiere ciertas reflexiones que mejor me ahorro para no herir susceptibilidades testosterónicas. De todos modos, con el fin de compensar me tomaré la licencia de hacer una mención honorífica a un blog inexistente, cuyo no-autor nos da mucho que pensar a todos aquellos a quienes nos comenta. JJ, va por ti. A ver si de una puñetera vez te incorporas a la blogosfera y nos regalas, además de comentarios jugosos, algo más de tu escritura ;)

Un placer compartir con los mencionados este premio, que hago extensible, también en sus obligaciones, a todos los que me leéis. Hala, ya tenéis faena :)


lunes, 18 de junio de 2007

Punto y aparte


Nunca pude anticipar la fecha de nacimiento de este blog, que surgió de un impulso una noche cualquiera. Pero sí pensé entonces poder anticipar su fecha de cierre. Esa fecha sería exactamente hoy, o el día que hace un par de horas ha concluido.

Dentro de unas horas vuelvo a casa -o a lo más semejante a ello que tengo- después de más de un año de exilio voluntario en una ciudad que he llegado a sentir como mía, y concluyo así definitivamente una etapa de mi vida que necesariamente debe dar paso a otras cosas. Una etapa que ha sido todo un privilegio disfrutar, incluso en ocasiones sufrir, y de la que ya ahora empiezo a sentir nostalgia. Pero la etapa ha terminado y hay que mirar hacia adelante.


A esa etapa pertenece este blog, que empezó sin presentación alguna, sin declaración de intenciones y sin una idea muy clara de lo que quería ser. Envuelto, además, en numerosas contradicciones de las que algunos fuisteis testigos tal y como aparecieron. Las contradicciones siempre han estado ahí, aunque a partir de determinado punto dejara de expresarlas, y de alguna manera siguen estando. Pero mi forma de acallarlas cada vez que hacían acto de presencia fue precisamente el haber sentenciado de antemano cuándo acabaría este blog, así como su pretendida circunscripción a esta etapa de mi vida que hoy termina.

Sin embargo, llegado este momento, me siento incapaz de decir que todo vaya a terminar aquí. Porque pese a las contradicciones, son tantas las cosas que este blog me ha aportado que la idea de renunciar a ellas me llena de tristeza. Para mí ha representado, ante todo, un espacio donde recuperar una manera de escribir que hacía mil años que no practicaba. Pero creo que lo más importante de todas esas cosas habéis sido vosotros: la gente a la que leo y a través de la cual se me han ido abriendo nuevos mundos; los que me leéis y habéis buscado, a través de los comentarios, entrar en comunicación conmigo de esta manera un tanto peculiar; y también los que me leéis en silencio y hacéis que la existencia de este blog tenga sentido.

Han sido muchas las sonrisas que me habéis hecho esbozar con vuestros comentarios, incluso las risas frente a la pantalla del ordenador, las reflexiones, así como la compañía que vuestras voces me han proporcionado en esta etapa en que tal vez más lo he necesitado. A todos tengo mucho que agradeceros. A los que estuvísteis ahí desde el principio y habéis aguantado estóicamente mis rollos -cada vez más rolleros, lo reconozco-, a los que os habéis pasado por aquí de cuando en cuando, a los que habéis ido llegando poco a poco, con el transcurrir del tiempo y habéis optado por quedaros...

Así que me temo que, si no voy a ser capaz de renunciar a vuestra compañía, este blog no puede acabar aquí. No puedo saber de antemano cómo continuará. Mi vida se transformará significativamente a partir de ahora y es posible que eso implique un cambio en lo que desee o pueda escribir en este espacio. Pero de lo que esta noche estoy segura es de que continuará.

No obstante, ahora se impone necesariamente una pausa. Porque son muchos los cambios a los que debo enfrentarme en las próximas semanas, que me absorberán de manera notable, y por la sencilla razón de que en casa no tengo ADSL. Aunque os podéis imaginar qué es lo primero que voy a hacer una vez consiga hacer aterrizar sin problemas la nave espacial... :)

Como sé que os voy a echar mucho de menos, intentaré seguir leyéndoos de la manera que pueda, pese a que no sé si podré dejar comentarios mientras no solucione las cuestiones técnicas. Pero en cualquier caso, y pase lo que pase, que quede claro que esto no es una despedida, sino simplemente un hasta pronto.

Cuidáos mucho mientras tanto, que os quiero sanos y salvos a mi regreso:)

¡Un beso enorme para todos y gracias de nuevo!


martes, 20 de febrero de 2007

Sin título

- Toc, toc...
- ...
- ¿Hay alguien en casa?
- ...
- Hoooooolaaaaaa!
- ...
- ¿Hay alguien? (¿pa qué coño pregunto, si sé que estoy ahí? Me pierde la retórica...)
- ...
- Hola, soy Antígona, ¿estás ahí?
- ...
- Anda, di algo, tú.
- ...
- Jo, cómo eres...
- ...
- Andaaaaa, ¿no vas a contestar?
- ¡¡¡¿Se puede saber qué %&&%$:::#@###?!!! ¡¡¡&&grr$##;&}@$*##%%@%%%$$$$&&brrgrr
&###&&!!!
¿!!ESTÁ CLARO¡¡?

- ...(¿?)
- ...
- ¡PUES TÚ MÁS! ¡Y PERDONA, PERO LO DE LA CÓLERA ERA COSA MÍA! ¿¡¡TE ENTERAS!!?

Me parece que hoy no va a haber post.

domingo, 18 de febrero de 2007

Asamblea


Anoche toda la tropa de voces se reunió en uno de sus lugares habituales, cierto recodo entre dos haces neuronales apropiado para este tipo de encuentros formales.


(voz-de-la-razón): Chicas, chicas, esto es desde ayer una verdadera batalla campal que no puede continuar. La que habéis montado esta mañana con si se le daba al botón de "suprimir el blog" o no... Hay que ponerse de acuerdo.

(voz-irreflexiva y voz-niña, a coro): QUEREMOS UN BLOG, QUEREMOS UN BLOG, QUEREMOS UN BLOG, QUEREMOS ....

(voz-de-la-razón): Ya están las petardas éstas otra vez... Niñas, ¿podéis argumentar en vez de gritar?

(voz-escéptica): Yo lo del blog lo veo una estupidez y una pérdida de tiempo, vaya, que qué se esté armando tanto jaleo por eso...

(voz-juiciosa): Y luego, con la cantidad de horas que ya nos pasamos trabajando ante el ordenador, ya son ganas de torturarse, ya. ¡Pero si lo que nos hace falta es salir más de casa, y no buscarnos más motivos para estar encerradas entre estas cuatro paredes dándole a la tecla!

(voz-agorera): Pues claro, que si ya desvariamos de cuando en cuando, a este paso acabaremos en el manicomio... o hechas unas frikis... que no sé lo que sería peor.

(voz-irreflexiva y voz-niña, machaconamente, a coro): QUEREMOS UN BLOG, QUEREMOS UN BLOG, QUEREMOS UN BLOG, QUEREMOS....

(voz-de-la-razón): ¡Que argumentéis o calléis de una vez, puñetas!

(voz-irreflexiva): Vaaaaale, pues....¡queremos un blog porque sí!

(voz-niña): Eso eso, ¡porque sí!

(voz-de-la-razón): Pues menudos argumentos los de estas pavas, tócate las narices, tantos años estudiando para esto... A ver, ¿alguien tiene algo serio que decir?

(voz-de-la-conciencia): Yo también estoy en contra, que ya estamos muy dispersas últimamente, no nos centramos en lo que toca y luego andamos de lloriqueos porque no se hace lo que se debe... ¿Y ahora nos metemos por voluntad propia en otra fuente de dispersión? Esto no es serio, tú...

(voz-calculadora): Además, ¿se puede saber para qué sirve eso de un blog, qué ganamos con eso? ¿No nos valdría la pena estar haciendo algo más provechoso? Con ocupaciones como ésta no vamos a llegar a ninguna parte...

(voz-optimista, tímidamente): Pero si hay tiempo para todo, sólo hace falta organizarse un poco y ya está. Yo no creo que deba montarse un drama de todo esto.

(voz-emprendedora): Claro claro, además, ¿por qué no hacer algo nuevo, diferente? ¿Por qué no probar a escribir para otro público, o para nosotras, pero de otra manera?

(voz-insegura): Pero si no tenemos nada interesante que decir... y seguro que en dos días estaremos en blanco...

(voz-escéptica): Y nos habremos cansado de la tontería ésta del blog, que me lo veo venir...

(voz-irreflexiva y voz-niña, de nuevo a la carga): QUEREMOS UN BLOG, QUEREMOS UN BLOG, QUEREMOS UN BLOG, QUEREMOS...

(voz-juiciosa): Habráse visto las mocosas éstas, la bulla que arman... ¿Y todas las que estáis calladas, no tenéis nada que decir?

(voz-de-la-razón): Puff, esto va para largo...



Que yo sepa, la cuestión sigue sin estar resuelta. Eso sí, voz-irreflexiva y voz-niña se han atrincherado en el enlace neuronal que habría de encargarse de mandar la orden para darle al botón de "suprimir el blog" y se lían a tortas con todo el que se acerca. Mientras tanto, la fracción anti-blog anda por lo visto preparando algún tipo de ofensiva. Yo ya no sé en qué bando ponerme, la verdad...

sábado, 17 de febrero de 2007

Indecisiones


Hace apenas unas horas que he nacido y ya he estado varias veces a punto de desaparecer. La diversas voces que andan detrás de todo esto no consiguen ponerse de acuerdo. Una, que si para qué. Otra, que por qué no. La de la sensatez, que si no tenemos tiempo. La más aventurera, que por qué no ahora que tenemos un tiempo del que no volveremos a disponer fácilmente. La plasta de la conciencia, que si se puede saber qué hacemos que no estamos a lo nuestro. La más niña, que si no nos da la gana ponernos a lo nuestro. Y luego están la ansiosa, la preocupada, la insegura, que no paran de preguntar que si cómo, y de qué manera, y con qué tono, y apabulladas por ellas las que se ahogan con tanta vacilación y sólo miran con ojos como platos. Pues habrá que tomar alguna decisión, ¿no? Digo yo. Aunque todavía no sepa muy bien ni quién soy ni cuál de esas voces habla en mí en este momento.